{"id":559,"date":"2015-11-28T09:25:28","date_gmt":"2015-11-28T15:25:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/?p=559"},"modified":"2019-01-25T20:59:21","modified_gmt":"2019-01-26T02:59:21","slug":"contrato-de-distribucion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/2015\/11\/contrato-de-distribucion\/","title":{"rendered":"CONTRATO DE DISTRIBUCION"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_345\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/paredes.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-345\" class=\"size-medium wp-image-345\" src=\"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/paredes-300x300.jpg\" alt=\"Lic. Jose Paredes\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-345\" class=\"wp-caption-text\">Lic. Paredes<\/p><\/div>\n<p>Nuestra legislaci\u00f3n establece que los contratos de comercio no est\u00e1n sujetos para su validez a formalidades especiales, cualquiera que sea la forma y el idioma en que se celebren, las partes quedar\u00e1n obligadas de la manera y en los t\u00e9rminos que aparezca que quisieron obligarse<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.\u00a0 Asimismo, en concordancia con esto, los principios del derecho mercantil de la verdad sabida y de la buena fe guardada son garantes de la intencionalidad y de la declaraci\u00f3n de voluntad que realizan las partes al momento de celebrar un contrato.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una clasificaci\u00f3n tradicional de los contratos los agrupa en t\u00edpicos y at\u00edpicos.\u00a0 Los primeros tambi\u00e9n reciben el nombre de nominados porque se encuentran espec\u00edficamente regulados en la legislaci\u00f3n; mientras que los at\u00edpicos o innominados no est\u00e1n regulados en la legislaci\u00f3n, y son las partes quienes en uso de su libertad de contrataci\u00f3n, fijan sus t\u00e9rminos y los denominan como consideren m\u00e1s conveniente.\u00a0 Uno de los contratos t\u00edpicos es el <strong>contrato de distribuci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El contrato de distribuci\u00f3n ha sido definido por los mercantilistas como aquel en el cual <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><strong><em>el empresario comercial act\u00faa profesionalmente por su propia cuenta, siendo intermediario en ciertos negocios que directamente relacionan al productor de bienes y servicios con el consumidor.<\/em><\/strong>\u00a0 Es decir que mediante esta figura, una determinada empresa productora de bienes logra que su producci\u00f3n en masa llegue con m\u00e1s facilidad a distintos lugares y a los m\u00e1s diversos clientes, gracias a la actividad de uno o varios distribuidores, obteniendo porciones cada vez m\u00e1s crecientes del mercado de consumidores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En consecuencia, existen 2 sujetos en est\u00e1 relaci\u00f3n: <strong>1)<\/strong> La empresa productora que es la que fabrica determinados bienes y servicios; y <strong>2)<\/strong> La distribuidora que se encarga de colocar en el mercado la mercader\u00eda de la empresa productora y cuya funci\u00f3n es ser intermediaria entre esta \u00faltima y los consumidores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La naturaleza jur\u00eddica de este contrato se encuentra dentro de la rama de los contratos que se conocen como de <strong><em>colaboraci\u00f3n mercantil<\/em><\/strong>, cuyo objetivo es que a trav\u00e9s de los nexos comerciales, se logre el aumento de las ventas y por consiguiente el crecimiento de ambas empresas en un mercado determinado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Del an\u00e1lisis de la estructura del contrato de distribuci\u00f3n se derivan las siguientes caracter\u00edsticas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Es un <strong><em>contrato de adhesi\u00f3n<\/em><\/strong> porque normalmente son las empresas productoras de los bienes a distribuir las que establecen las cl\u00e1usulas por las cuales se regular\u00e1 la relaci\u00f3n contractual, quedando al distribuidor s\u00f3lo la posibilidad de aceptarlas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Es un <em>contrato <strong>intuitu personae<\/strong><\/em>, expresi\u00f3n latina que significa que las caracter\u00edsticas personales, patrimoniales y morales del distribuidor son tomadas particularmente en consideraci\u00f3n por el empresario productor, al momento de decidir la suscripci\u00f3n del instrumento respectivo.\u00a0 Por ello es que, la muerte o incapacidad del distribuidor son causales de extinci\u00f3n del contrato.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Es un <strong><em>contrato de duraci\u00f3n<\/em><\/strong> debido a que encuentra destinado a la creaci\u00f3n de una relaci\u00f3n estable.\u00a0 Lo que genera la imposibilidad de la ruptura intempestiva, que desde el punto de vista del distribuidor significa que tiene derecho a que la relaci\u00f3n dure lo necesario como para que amortice las <strong>inversiones realizadas<\/strong> y obtenga una <strong>razonable ganancia<\/strong>, y a recibir un <strong>preaviso<\/strong> que le permita reacomodar su actividad.<\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>[1] As\u00ed lo establece claramente el art\u00edculo 671 del C\u00f3digo de Comercio.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Barbieri, Pablo C, Contratos de Empresa, Editorial Universidad, Argentina 1998.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra legislaci\u00f3n establece que los contratos de comercio no est\u00e1n sujetos para su validez a formalidades especiales, cualquiera que sea la forma y el idioma en que se celebren, las<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-559","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-apex-juris"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1MVBD-91","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=559"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":568,"href":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559\/revisions\/568"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.bufeteparedes.com\/main\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}